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LOS HOMBRES X, una nueva identidad, Premio Juan Montalvo 2008 (Entrevista realizada por Sara Chiodaroli, febrero 2011)

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LOS HOMBRES X, una nueva identidad, Premio Juan Montalvo 2008 (Entrevista realizada por Sara Chiodaroli, febrero 2011)

En 2008, de una idea de Patricio Ulloa, escritor ecuatoriano residente en Madrid, surgió la primera edición del Premio literario Juan Montalvo dirigido a escritores inmigrantes en España. El tema escogido en esta primera edición fue “Los Hombres –X–” expresión que de forma provocatoria evoca la letra “X” que normalmente la burocracia española utiliza para definir “extranjero”al individuo identificado en sus papeles. La “X” tiene un doble valor contradictorio: a la hora de identificar a una persona, en el mismo tiempo subraya su “extranjeridad” poniendo de relieve la violencia del acto de etiquetar a los seres humanos, ya no valorados por su historia y por su voz sino por su pertenencia o extranjeridad con respecto al sistema socio-cultural de referencia.


En la antología, que fue publicada contestualmente con el concurso en 2008 y que lleva el mismo título Los Hombres X, aparecen siete cuentos que abordan de forma matizada y variada el tema de la ‘clandestinidad’. Los lugares urbanos de la burocracia, como las comisarías y las interminables colas que se forman en la entrada para alcanzar la deseada y temible ventanilla, penetran en la narración de Rody Rivas Zambrano cuya real protagonista es la esperanza de lograr los papeles. Adeaida Villami, llamada “Libélula tornasol”, desarrolla una cruel reflexión sobre los papeles, logrados después de sacrificios y humilliaciones, actos que quedará imprimidos como una “X” en su memoria de migrante, la misma”X” que por fin ahora vislumbra en su DNI. Huellas refleja lo absurdo y lo kafkiano que permea la experiencia de las colas en la Oficinas para Extranjeros; José Clueb, su autor, analiza la inhumana espera antes que el protagonista sea “archivado” a través de sus huellas digitales en el palacio de la burocracia de este “Dorado falseta”. En Un café para Platón, escrito por Diego García Vallejo, se cuentan las historias que animan el sur de la península ibérica, entra Andalucía y Murcia, tierras de invernaderos y de campos agrícolas que necesitan de mano de obra barata para recoger la fruta de un País que hace época muy reciente fue un puerto de emigrantes. El cuento de Patricio Ulloa, Yo pintura, enseña un enlace entre la inmigración latina y la africana, mientras que el texto ganador, Bohemio y solitario, es un auténtico himno al sueño, el verdadero motor de la emigración que no es sino un viaje dirigido a realizar ilusiones y deseos. De forma sintética y eficaz Eduardo Ortiz traza las emociones que este viaje conlleva: la esperanza, el miedo por el fracaso, la nostalgia del propio país y el coraje del sueño personal. La antología está publicada en internet.

(Sara Chiodaroli, abril 2011)

Italiano:
L’idea di un Premio letterario Juan Montalvo nacque nel 2008 da un’idea di Patricio Ulloa, scrittore ecuadoregno residente a Madrid. Il concorso si dirigeva a scrittori o aspiranti tali di origine straniere e residenti in Spagna. Il tema selezionato per questa prima edizione era “Los Hombres X“, ovvero “gli uomini X”, espressione che contiene una lettera alfabetica normalmente utilizzata dalla burocrazia spagnola nel codice identificativo utilizzato per lo “straniero” nel documento d’identità. Una lettera, quindi, volta a distinguere e a segnalare una differenza tra coloro che solo uomini “x”, stranieri, e coloro che invece posseggono dalla nascita la cittadinanza spagnola. La “X” possiede un doppio valore contraddittorio, infatti, ha il potere di sottolineare l’ “estraneità” della persona rivelando inoltre il violento proposito di “etichettare” un essere umano che può essere “definito” solo in base alla sua appartenenza o non-appartenenza al sistema socio – culturale - politico di riferimento. L’antologia, che è stata pubblicata in seguito alla selezione nel 2008 e che porta titolo di Los Hombres X, compaiono sette racconti che affrontano in modo sfumato e variato il tema della ‘clandestinità’. I luoghi della burocrazia, come i commissariati e le interminabili file all’entrata dell’Ufficio Stranieri in attesa di raggiungere i temibili impiegati, penetrano nella narrazione di Rody Rivas Zambrano la cui reale protagonista è la speranza di ottenere il permesso di soggiorno. Adeaida Villami, in arte “Libélula tornasol”, sviluppa una crudele riflessione sui documenti, ‘los papeles’, ottenuti dopo innumerevoli sacrifici e umiliazioni, esperienze che resteranno impresse come una ‘X’ nella sua memoria di migrante, la stessa ‘X’ che oggi, finalmente, mostra orgogliosamente sulla prima pagina del suo Documento d’identità. Huellas riflette il volto assurdo e kafkiano dell’obbligato incontro con le pratiche amministrative; José Clueb, l’autore, analizza la disumanizzante attesa del protagonista prima di essere “archiviato” attraverso il rilascio delle sue impronte digitali presso il Palazzo della burocrazia di questo “Eldorado” ormai sbiadito. Un café para Platón, scritto da Diego García Vallejo, racconta le storie che si animano nel sud della penisola iberica, tra Andalusia e Murcia, terre di serre e coltivazioni intensive che necessitano di mano d’opera a buon mercato per raccogliere la frutta di un Paese che fino a qualche decennio era un porto di emigranti. Il testo di Patricio Ulloa, Yo pintura, mostra una relazione ambivalente tra l’immigrazione latina e quella africana nella capitale Madrid, mentre il racconto vincitore, Bohemio y solitario, è un autentico inno al sogno, reale motore della migrazione. Migrazione o semplicemente ‘viaggio’ volto alla realizzazione di un progetto e di un desiderio. In modo sintetico ed efficace Eduardo Ortiz traccia le emozioni che questo viaggio porta con sé: la speranza, la paura della sconfitta, la nostalgia del paese d’origine e il coraggio del sogno personale.
L’antologia è consultabile in internet.

(Sara Chiodaroli, aprile 2011)

Entrevista a Patricio Ulloa y Eduardo Ortiz (Madrid, febrero 2011)

¿Cómo nació la idea de crear el Premio Juan Montalvo, o sea un concurso literario dirigido a los inmigrantes en España?

Patricio Ulloa: Llevé la idea de Los Hombres X a la Asociación Raices y Colores en Movimiento donde colaboraba como persona externa. Algunos jurados españoles leyeron y escogieron los textos seleccionados. Se trataba de un profesor de la Facultad de Letras de Madrid, una escritora que vivió en Ecuador y una persona que se ocupó de la corrección de los textos. Entre 50 participantes, se elijeron 10. Después de la primera lectura hubo un trabajo de uniformación linguística de los cuentos, o sea una “corrección” de las palabras de origen américana que en castellano no se irían a entender por un lector autóctono español europeo.

Pero ¿por qué eligir ese camino de normalización linguística cuando además nos encontramos frente a textos escritos para ofrecer un espacio de expresión de culturas y voces “extranjeras”? No hubiera sido preferible quedar con el texto original integrado por unas notas explicativas o un glosario?

Patricio Ulloa: Es que el trabajo hubiera sido muy duro. No sólo existen diferencias entra el castellano europeo y el que se habla en América, sino en el mismo continente américano hay una increible variedad de léxico entre las distintas áreas geográficas. Por eso la comisión quiso unfirmar el corpus de textos antes de que fuera a ser juzgado.

Existe la posibilidad de que vaya a haber una segunda edición del concurso literario?

Patricio Ulloa: Estabámos pensando en que la segunda edición podría trata el tema de la inmigración per desde un punto de vista diferente con respecto a la primera, dedicada al tema de los papeles y de la clendestinidad, o sea una perspectiva que comunique al lector una luz de esperanza en el porvenir del inmigrante. El título podría ser Ventana en un sótano porque considerábamos que también la visión de un escritor en este campo puede aportar un aspecto positivo hablando de sus proprias experiencias, que no sean necesariamente positivas. Contábamos en las aportaciones del Gobierno sin embargo ahora se está cortando mucho por las actividades culturales y artísticas, por lo cual no sabemos si el proyecto va a seguir.

El tema de lograr papeles es un tema politico muy definido que podría limitar la creación, pero en el mismo tiempo ofrece distintas posibilidades para describir el mismo tema. Por ejemplo Bohemio y solitario de Eduardo Ortiz es interesante porque no se trata de un relato sobre la burocracia sino sobre una experiencia personal: esta línea imaginaria entre presente y pasado metaforizada por la imagen del espejo en el que el protagonista ve su rostro. Es una ocasión para refleccionar sobre los cambios que afectan el proprio yo en el pasado y en el presente en la emigración, en el daserraigo. En mi opinión, Eduardo, conseguiste en convertir un tema “politicizado” en una experiencia humana. En otros cuentos, por ejemplo, se habla más bien de la burocracia, que, aunque represente un elemento real y práctico de las vivencias de los inmigrantes, conlleva el riesgo de que se pierdan los rasgos humanos de la experiencia y de que se protagonize el “discurso” egemónico de la Ley de extranjería.

Eduardo Ortiz: Bueno, de hecho hay de todo. En la antología Los Hombres X está el relato de un chico que está esperando en la cola frente de la oficina de extranjeros. Hay biografía de cada uno en cada relato, entonces cadaquien pone su historia. Yo he puesto totalmente mi historia personal, no era muy difícil porque lo estoy viviendo todos los días. Te levantas y piensas que eres un inmigrante, lo vas a sentir incluso en la calle. La historia cuenta las ilusiones de un chico que tiene un sueño, que aspira a avanzar. Hay relatos más crudos escritos por personas que han sufrido más.

Es un cuento muy sintético; hay muchos elementos interesantes sobre el aspecto emotivo: las cartas que le trae el amigo de Ecuador, por ejemplo: el protagonista se pone a ler “devorando cada acento y cada letra”. Aquella hojas de papeles representan el único instrumento que tiene para tocar nuevamente su patria y su familia.

Eduardo Ortiz: El amigo llega y cuando tú no ves a tu familia y él te da un abrazo, solamente con escuharle, verle y sentirle, te parece tener a tu familia a tu lado. Le estás unicamente abrazando pero es como si en aquel momento tu agarraras un avión directo a tu país, te recuerdas de tus amistades, de tu novia y de todo.

El protagonista piensa en el día en que decidió salir; levantándose por la mañana dijo a sus padres “quiero salir”. Es la “experiencia” el motor de la emigración, es algo humano y universal que afecta a todos los seres humanos. Hablar de esta forma de la “emigración” significa enriquecer esta palabra de elementos que normalmente no se comunican, ocultados por los hechos más fríos y burocráticos como los papeles y la política de extranjería de Europa.

Patricio Ulloa: La palabra llave es “progreso”; hay quienes buscan una mejora económica y hay personas que quieren progresar a otro nivel y que están intentando realizar sus ambiciones, que quieren “soñar” e imaginar una nueva existencia. Crecer personalmente y seguir los sueños.

Eduardo Ortiz: La gente en Europa elige un trabajo que ama, compra un billete y sube a un avión cuando lo desea. Entonces nadie sale de su país por hobby; algunos son felices en casa con su mujer al lado, los niños jugando pero nosotros necesitamos otro tipo de “perfume”. Las playas del Caribe tienen un perfume distinto de las playas del Mediterráneo. No es que huelan mal, sino es que huelen diferente. Yo quiero espandirme, conocer la ciudades; ésto me permite crecer. Me gusta el arte y escribir pero luego te estrellas con la realidad.

Patricio Ulloa: Sí, es muy duro porque nosotros como latinoamericanos entramos sin problemas a España llegando a un aeropuerto. Antes que España entrara en la CEI, no hacía falta tener un visado. De esta forma entraron 4 miliones de personas de Ecuador preséntandose como turistas a las autoridades en los aeropuertos. Luego la gente se quedaba para trabajar, volviéndose en poco tiempo en indocumentada. Al gobierno le sentaba bien, necesitaba de mano de obra por lo cual no ponía problemas, pero ahora se les pide a estas mismas personas que han ido trabajando hasta hoy que regresen voluntariamente porque ya no se les necesita. Se trata al inmigrante como una botella de plástico, una vez utilizada se puede tirar para el reciclo Volviendo al tema literario yo creo que Bohemio y solitario ha cumplido con su objetivo: expresar de forma sintética, no muy extensa, una visión humana de un inmigrante, hablando de sus emociones y sentimientos que un lector español no se imagina y no conoce. Hay vendedores, enfermeras, trabajadores en todo sector que sono extranjeros: Ellos viven como “hombres-x” sin identidad; nadie se pregunta ¿quiénes son? ¿cuál es su historia? ¿cuáles son sus sueños?

¿Cómo nació vuestro sueño europeo/español?

Patricio Ulloa: Yo soy el único de la familia que se fue a Europa. Toda mi familia ahora está en Estados Unidos. Soy ingeniero de sistema y cuando llegué me puse pronto a trabajar. A los seis meses en Madrid ya tenía mi propia empresa y pensaba que después de cinco años iría a volver a Ecuador. Sin embargo este progreso económico, este sueño de capital no era lo único que me interesaba. Lo que apreveché aquí realmente fue la posibilidad de estudiar. Estudié diseño gráfico, fui apoyado y ahora acabo de crear mi página web. Esto es algo que no habría logrado en Latino América. Pero el verdadero cambio ocurrió el año pasado cuando me fui al Camino de Santiago. Fue un momento de madurez en que me di cuenta de que yo quería escribir. Yo había logrado un buen nivel económico en España, pero lo que deseaba era hacer literatura. Mi amigo Francisco me estimuló diciéndome ‘Tú escribes y tienes la responsabilidad de hacerlo, tienes que publicar”. Por lo cual volví a los poemas escritos en los últimos años y volví a corregirlos con esta idea de responsabilidad frente a mí mismo.

Eduardo Ortiz: Para mí el sueño de volar a España se parece a lo que pasa a las tortugas marinas. Ellas dejan sus huevos en la arena y luego se van al mar. Igual con las pequeñas tortugas que van a nacer: ellas se dirigen pronto a la orilla. Yo también siempre había deseado volar de esta forma y sentía esta necesidad. A mí me gustaba el arte pero en mi país,Venezuela, no es nada serio: el arte no es sino un chiste. Además soñaba con estas calles angostas de las ciudades antiguas europeas que se parecen a los edificios coloniales que hay en mi país. De estas imágenes yo me enamoraba.

Patricio, en los poemas recogidos en la Antología El amor en la distancia aparece a menudo el tema de la búsqueda, del camino individual que por encima se expresa en tu experiencia personal en el Camino de Santiago al que dedicas un largo poema introspectivo, Caminando al fin del mundo.

Patricio Ulloa: La verdad, yo soy de un pueblo en Ecuador, un sitio desde el que tienes el río y las montañas cerca. No hay peligros y lo que domina ahí es un sentido de libertad. No se trata de una búsqueda sino de una expresión de mi libertad. En El amor en la distancia el tema fundamental es el amor que vislumbras, que anhelas, que perdiste, que ya no tienes. Como también ocurre en la experiencia de la emigración. Cuando te vas y te quedas solo ya no tienes el contacto con la piel de quién amabas. Y cuando retomas el contacto con otra piel es una cosa muy diferente. El acto continuo del caminar significa seguir viviendo y no detenerse en el recuerdo de lo que no posees ya. Al volver a caminar uno puede volver a amar y a vivir el presente que nos rodea. Se trata de un ejercicio para sobrevivir, siempre el hombre está en movimiento.

Hay una referencia a Ecuador en el poema Como si el destino existiera, ¿qué representa?

Patricio Ulloa: Cuando me fui de Ecuador dejé a mi novia y me dolía mucho. En el poema me encuentro en un autobus Madrid-Valencia. Este recorrido de cuatro horas me llevaba a la memoria el mismo camino que hacía desde Quito hasta Riobamba donde ella vivía. Como siempre yo miraba fuera de la ventanilla del autobús pero todo era distinto: el paisaje al que miraba no era el de mi país y en Valencia no había nadie que me esperara. El viaje es para mí una ocasión de reflección individual; cuando viajas y te miras a ti mismo en la ventanilla del medio de transporte te ves pero al mismo tiempo te das cuentas de que ya no eres el mismo, de que cambias continuamente.

¿Cuál es la condición de los escritores extranjeros en España desde un punto de vista de las publicaciones y de los contratos con las editoriales?

Eduardo Ortiz: Puedes tenere un trabajo bueno pero si no te conoce a nadie nadie te va a ler. Yo de verdad creo que los concursos te proporcionan una buena publicidad. Porque si tu viene con tu poemario a una editorial nadie te va a publicar. Si no eres conocido da igual si eres español, ecuatoriano, italiano, etc. Tienes que intentar con un pequeño trabajo, un concurso o algo.

En vuestros cuentos, Yo pintura y Bohemio y Solitario aparecen unas referencias a la inmigración africana a España, estigmatizada respectivamente en la imagen del protagonista Sidi, el mantero sengelés, y las noticias de crónicas sobre la llegada de las pateras.

Patricio Ulloa: Yo creo que hay una diferencia muy clara entre nuestra experiencia y la que viven los africanos. No es lo mismo coger un autobús y un avión que meterse a jugarse la vida durante ocho días. Yo le pregunté a Sidi, que frecuenta con regularidad el barrio en donde está mi locutorio, si tuvo miedo a viajar en cayuco y él me contestó que ‘como podía tener miedo si yo normalmente vivo en el mar; la mar es mi amiga”.

Eduardo Ortiz: Yo me pregunté una vez el por qué durante un incendio la gente se tira por la ventana a pesar de que se encuentra en un piso alto y de que se van a morir. Me respondieron que en aquel momento el cerebro no entiende de física ni de nada. Por instinto la gente saltan por la ventana porque es la salida. El desespero te lleva a hacer estas cosas. En realidad las personas africanas son más duras que yo. Ellos no se detienen en pensar si es un peligro o no, ellos suben a la patera porque están en la mierda en su país.

Patricio Ulloa: Sidi y su familia de Senegal, ellos vivían en la orilla del mar y nunca le había faltado comida. Además ahí hay un sistema de progreso económico avanzado limitado a una parte minoritaria de la sociedad. La sociedad está como partida en dos partes que conducen existencias muy diferentes sin comunicar. Esto es uno de los motivos por ejemplo que me llevaron a irme de mi pueblo en Ecuador. Aunque te parezca absurdo pero uno de los motores de la emigración es la “envidia”. En mi pueblo me acuerdo que había una casa de adobe de arena antigua, un coche aparcado en la puerta. Entonces tu miras a tus hijos y ves que llevan un par zapatos pero no tienen dos o tres como los hijos de tus vecinos. Y tú, como padre, desearías que tus hijos tuvieran las mismas cosas y el mismo nivel de vida. El mismo Sidi se vino a España porque su cuñado que estaba aquí le había comentado que Europa era un Eldorado que ofrecía trabajo y riqueza. El se vino aquí convencido de que iba a encontrar el Paraíso prometido. Es que cuando se habla de Europa todo el mundo dice lo que gana pero nunca lo que gasta. Envidia y mentira de los que se van y de los ya se han ido sono dos aspectos ambivalentes de la experiencia migratoria. España, yo creo, fue irresponsable en los años pasados porque no controló nunca la entrada de los ecuatorianos. Pasando por Barajas te contabilizan, ellos sabían cuanta gente entraba en el país. En el mismo aeropuerto había una oficina del Instituto Nacional de Inmigración que organizaba el trabajo para los latinos recién llegados. “Hoy tenemos 10 milas plazas para recoger frutas, para la costrucción 20 mil plazas, etc.”. Evidentemente se estaban dando cuenta de que la genta empezaba a entrar para trabajar. Esta es otra la diferencia con la inmigración de pateras: en ese caso no se puede saber cuantas personas llegan y de dónde.

Eduardo Ortiz: Algo parecido ocurre también en América. Por ejemplo los que pasan de Méjico a Estados Unidos, le llaman mojados, tiene que pasar por un tren y están controlados porlos traficantes de seres humanos, los dichos coyotes, que incluso violan a las mujeres. Un chico que lo hizo me contó que nadie podía hacer nada para defender a las mujeres porque corría el riesgo de ser matado. Llega un momento en que la gente tiene que salir porque necesita cambiar su existencia y si el gobierno y las leyes no se lo permite, bueno entonces va a buscar otro camino para lograr su meta. La experiencia de las pateras es tan dura y trágica como para subrayar la enorme diferencia económica que pasa entre el norte y el sur del mundo. Si mañana en España dejara de llover y Africa se volviera un país rico las cosas serían diferentes y este sur no estaría lleno de “negritos” sino de “blanquitos” salidos del extranjero. Y ¿además por qué aquí la gente no se acuerda de lo que pasó con la guerra civil y de cuántas personas huyeron de España y emigraron al extranjero hasta época muy reciente? También hay que tener en cuenta de que no todo el mundo emigra para tener un coche y por envidia sino porque tiene la necesidad de sobrevivir y de respirar, algo que en su propio país evidentemente no es posible ya.

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